La investigación presentada por la Dirección del Trabajo aporta evidencia empírica sobre las desigualdades de género en la distribución del tiempo de trabajo no remunerado entre miembros de parejas en que ambos cónyuges trabajan.
El estudio revela que este tipo de desigualdades existe en las parejas de trabajadoras y trabajadores remunerados porque el tiempo que ambos destinan al trabajo doméstico no pagado es desigual. De ahí que las mujeres, principalmente, se vean expuestas mayormente a esta suerte de doble jornada laboral; una remunerada y otra no remunerada.
Ello lleva a la conclusión de que la autonomía económica de la mujer que labora fuera de su hogar no impide que la distribución del tiempo de trabajo no remunerado recaiga más en ella que en su pareja.
Asimismo, la investigación precisa que estas desigualdades entre hombres y mujeres en el uso del tiempo se mantienen más allá de si la mujer contribuye o no a la economía del hogar con trabajo remunerado. Y que en el caso de parejas trabajadoras el desequilibrio es menor, aunque se mantiene.