La plataforma d búsqueda de empleos Laborum realizó un estudio de opinión en el que más de mil personas dieron su opinión y experiencias sobre la violencia simbólica en el mundo laboral.
El estudio indicó que 6 de cada 10 (61%) de las personas trabajadoras en Chile vive o vivió alguna situación de violencia simbólica en su trabajo, ya sea por un comentario, mensaje o situación.
Si a ello se suma que el 27% presenció situaciones de violencia simbólica, la prevalencia de esta problemática en el ámbito laboral de los talentos chilenos se eleva a 88%.
Además, al ahondar en el tipo de situaciones experimentadas en este ámbito, el 68% mencionó haber recibido comentarios en relación al embarazo o maternidad.
Un tercio de los trabajadores vive en la actualidad una situación de violencia
Respecto de la experiencia de los trabajadores en los espacios de trabajo, el 33% reconoció vivir actualmente una situación de violencia simbólica, mientras el 27% comentó que vivió una situación de violencia simbólica en el pasado.
El estudio también dio cuenta de que el 27% señaló haber presenciado situaciones de violencia simbólica contra un 5% que nunca vivió una situación de este tipo.
El estudio de Laborum identificó las experiencias de violencia simbólica que los talentos experimentan en los espacios laborales.
Entre estas experiencias se destacan las “bromas o comentarios inadecuados por la participación sindical y/u opinión política” (71%); los “comentarios en relación al embarazo o maternidad” (68%) y las “bromas o comentarios inadecuados sobre quienes realizan tareas de cuidado (limpieza, cocina, etc.) (64%)”.
Al indagar sobre aspectos que los trabajadores vivieron o sintieron, el 53% dijo haber vivido “comentarios inadecuados en relación a la falta de reacción ante bromas o agresiones”, el 50% dijo haber padecido violencia simbólica como “bromas o comentarios inadecuados por mostrar sensibilidad o emocionalidad” y el 42% dijo que le fueron asignadas tareas o roles que están fuera de sus responsabilidades por su condición de género (servir café, tomar notas, colgar el abrigo de mi jefe/a, limpieza, decoración de espacios, etc).
El 28% expresó haber recibido “comentarios inapropiados o agraviantes sobre la apariencia física y/o cuerpo” y el mismo porcentaje dijo haber experimentado “comentarios estereotipados, bromas, chistes, burlas y/o apodos sobre la identidad de género”.
Por último, respecto de mensajes, imágenes o comunicaciones que contengan algún tipo de violencia simbólica, el 38% mencionó haberlos vistos.