La Comisión de Trabajo y Seguridad Social se reunió para continuar con el debate del proyecto que modifica la ley 16.744, para crear un nuevo sistema de calificación de enfermedades profesionales (boletín 17.237).
La sesión contó con la participación del subsecretario de Seguridad Social, Claudio Reyes, junto a la superintendenta de Seguridad Social, Pamela Gana. Además, expusieron la doctora en Derecho y académica de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, Yenny Pinto, como también Morelia Riobó, presidenta de la Asociación de Empleados Municipales de Chile (Asemuch), para dar sus respectivas visiones sobre la iniciativa.
La propuesta legal propone perfeccionar el sistema de calificación del origen de las enfermedades, junto con crear una institucionalidad autónoma y técnica para dicha calificación.
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En esa línea, el subsecretario planteó el caso de tres trabajadores informales fallecidos en obras mineras. Sostuvo que de estar esta ley en vigencia se podría haber evitado la tragedia, poniendo así énfasis en la urgencia del proyecto.
Por su parte, la académica de la casa de estudios de Concepción expuso sobre los convenios dentro del derecho del trabajo, en el marco de la protección de la salud física y psíquica de los trabajadores. Sumado a lo anterior, destacó que la ley 16.744, redactada en 1968 y que fue pionera en Latinoamérica en derecho laboral, no ha sido actualizada para su implementación actual y carece de un enfoque de género.
Yenny Pinto agregó que existe un creciente aumento de los trabajadores informales e independientes, lo que supone un riesgo ya que no poseen una previsión social y no estarían protegidos por esta.
A su vez, la presidenta de Asemuch aseguró que la aprobación de esta norma supondría un avance para los trabajadores municipales de todo el país. En particular, Riobó destacó que la creación de una institución externa para evaluar las enfermedades y reposos que los profesionales dan es importante para garantizar la objetividad de las licencias médicas. Sobre el punto, señaló que las mutuales catalogan sólo el 20% de los reposos médicos como enfermedades laborales, mientras que el resto son considerados enfermedades comunes no relacionadas con el trabajo.